Uno, fiel lector de casi todo lo que se publica de Moore creía que ya lo había visto todo.
Pues no maricón, te has pasado de listo.
Promethea se plantea como un remix entre Alicia, Bastian Baltasar Bux y Xena.
Una historia pseudofuturísitica (sólo que el efecto 2000 no fue así) en la que la mitología y la magía vuelven a ser visibles.
Y en toda esa vorágine de dioses y magos aparece Sophie Bangs, una atolondrada estudianta que está haciendo una tesis acerca de las apariciones de Promethea a lo largo del siglo XX, de como ha sido descrita, poetizada o dibujada por divers@s artistas.
Y a base de poesías se convierte en Promethea.
No cuento mucho más para evitar spoilers.
A lo largo de estos dos primeros tomotos, vemos como Sophie va aprendiendo de las anteriores Prometheas diferentes artes de la lucha, el razonamiento, el amor y demás, de como moverse por la Inmateria, usar la magia y vencer a los malos (la eterna lucha).
El guión (y los diálogos) en ocasiones se ponen excesivamente metafóricos…