14 abril 2015

Daredevil: Ni leas esto, ponte a verla ya.


Si estás en esta linea, o bien ya has visto el piloto y vienes a dar las gracias o no me has hecho caso. Sea como sea, empecemos la ofrenda floral a esta pequeña joyita de Netflix. Que se lo merece.

Una de los aspectos que más me gusta de las películas de Marvel es que usan cada una de ellas para hacer una película que es un poco más que una película de superheroes. En su corazón, el Soldado de Invierno es una película de espionaje estilo Bourne, Guardianes de la galaxia es una Space Opera y los Vengadores es una película de Joss Whedon, que es su propia categoría a estas alturas.

Sin embargo, las series de televisión eran un poco más "pollo sin cabeza." Se sentían más un pedazo del universo Marvel a algo con identidad propia. Hasta ahora.


Daredevil es noir con superpoderes, es un vigilante solitario en un mundo que sigue conectado con el universo Marvel cinematográfico teniendo identidad propia. Es un mundo mucho más oscuro que el que jamás haya pisado Iron Man, pero también más humano.

Admito que los primeros minutos estaba un poco desinchado. "¿Ese es Matt? ¿Y ese es Foggy? Se nota que es una historia de origen porque le quedan muchos donuts por delante..." Pero me duró poco.

El problema de Daredevil es que es uno de los superheroes más complejos del universo Marvel. Y no solo por el número de manos por las que ha pasado, sino incluso si solo tenemos en cuenta la etapa Miller del pobre Matt. Es uno de esos héroes que no hay necesidad que digan en sus diálogos que caminan por el filo del bien y del mal, porque sus acciones lo demuestran. Por una parte, se obliga a si mismo a no matar a sus enemigos. Por otra, disfruta inflingiéndoles dolor de forma más cruenta que otros héroes. Por una parte, se preocupa de todos los que entran en su vida. Por otra, les ignora e incluso coacciona para que realicen lo que el cree que deben hacer. ¿Os acordáis de cuando el bueno de Matt arruinó a su prometida Heather Glenn y justo después de arrebatárselo todo le pidió matrimonio? Tío con clase...

"Joder, Heather, te lo tomas todo a la tremenda. Total, solo te he destrozado la vida un poquito"

Pero el guión y Charlie Cox se ponen a la altura del desafío, y cumplen con creces. Episodio a episodio, vamos desvelando la retorcida pero noble personalidad de Matt. Incluso prescindiendo de los movimientos de los ojos, Charlie es capaz de transmitirnos cuando Matt está siendo confiado en exceso, cuando se abre a otros y cuando finge hacerlo. ¡Y es encantador! Muchas veces leyendo los comics uno puede pensar: "¿Por qué la gente aguanta a este borde?" Pues porque Matt es encantador. Encandila a todo el reparto con esa sonrisa de autosuficiencia traviesa, y los demás responden.

Y si Charlie nos explica porque aguantan a Matt, Elden Henson nos muestra porque Foggie es necesario. Tanto en la firma como en la vida de Matt. Foggie no solo le pone los pies en la tierra sino que posee una empatía y un humor que les ayuda a relacionarse con sus clientes. Es complicado que el graciosillo de una serie no acabe siendo cargante. Pero Elden nos da un Foggie no solo gracioso e inteligente, pero tierno. No sé como hace Karen para no caer como una pichona. Es tan mono...

Porque tenemos una Karen Page, amiguetes. La mismísima Deborah Ann Woll de True Blood. Se me hace tan raro verla con la ropa puesta... Como todo actor de True Blood, ha encontrado su nicho de mercado en el que encasillarse: Ser idiota. Nadie es idiota como los actores de True Blood. Era ver a Sookie y Jason en cualquier escena y sentir como, sin necesidad de que la serie lo explicase, estaba clarísimo que sus padres eran primos o algo así. Pero Deborah construye un personaje vulnerable que, aunque tiene que ser lela para generar exposición y algún rescate que otro, parece evolucionar y aprender con cada episodio.

Daredevil destaca. No solo por el elenco, sino por dos elementos que la diferencian: La fotografía y la coreografía de las escenas de acción.


Ver a Daredevil repartiendo estopa es un espectáculo que merece una bolsa de palomitas. Las espectaculares acrobacias y la forma de enmarcarlas en cámara son de las escenas de acción más divertidas que he visto. No son el foco de la serie (eso es la interacción entre los personajes) pero cada vez que llega una de ella, el director nos regala una nueva forma de narrar los combates cada vez. Si crees que la pelea introductoria del piloto es espectacular, espera al segundo. Y al cuarto. Y al... Tanto los especialistas como la cámara se unen para darnos algunas de las mejores imágenes de combate jamás vistas en televisión. Un lujo. Una guinda para adornar un producto ya de por sí espectacular.

Además, Daredevil escoge conscientemente ser menos "super" que el resto del universo Marvel. Mientras que en la película de Ben Affleck (Puag) lo único que se veía bien era cuando mostraban con toda la gloria del CGI la visión "radar" de Matt, Netflix ha optado por menos efectos y más pistas sutiles (el sonido de los corazones cuando habla con alguien, como las gafas le devuelven un reflejo rojo a los párpados cuando sus poderes están activos, etc.).

¿Que se le pueden sacar cosillas? Sí, claro. Qué coño, es mi especialidad. Por ejemplo ¿Qué puta mania tienen ahora los superhéroes con lo de "mi ciudad"? "¡No en mi ciudad!" "¡Fuera de mi ciudad!" "Si quieres vivir en mi ciudad, tendrás que seguir mis normas. Y reciclar el vidrio. Que se cabrea el jurado de Masterchef." Y es más ridículo en el caso de Daredevil porque realmente trabaja en un barrio de Nueva york exclusivamente. Pero claro, "este es mi barrio" sonaba demasiado a Farruquito.

Y el malo malote es un poco plofi. La verdad. No es que no sea un buen actor, pero comparado con el resto, es el eslabón más débil. Adiós.

Y ¿De verdad hay tantos polis corruptos que pueden mandar un equipo de SWAT entero a matar a todos los de un edificio y nadie dice ni mu? ¿O arrestar a alguien junto a un cadaver apuñalado y el cuchillo con su sangre en la mano y ponerlo en la calle basicamente porque sí? ¿Todos los putos mafiosos de Hell's Kitchen saben kung fu? ¿Hasta los rusos?

Todo eso y más y ¿sabéis que? No importa una mierda. Cada vez que me pongo delante de un episodio de Daredevil las pequeñas minucias que me sacan de la película  en cualquier otra ocasión pasan volando. Estoy demasiado pendiente del televisor para darme cuenta de nada, más que de "joder, como mola esta serie..."

2 comentarios:

Josemaria dijo...

Protesto encarecidamente: yo sólo he visto aún cuatro episodios pero el Kingpin de D'Onofrio me resulta consistente. La breve aparición del tercer capítulo como alguien sensible y culto, y luego el arranque brutal de violencia cuando le fastidian la cita deja la piel de gallina. No se si luego lo fastidia, pero a mi por el momento me convence

Josemaria dijo...

Y ya después de terminarla no me cabe ninguna duda de que el Kingpin es uno de los mejores papeles de la serie. Ea. ;-)