Tras un final un poco decepcionante de la primera temporada de American Horror Story, en el que ganaba el Ryan Murphy políticamente correcto y Disney sobre el Ryan Murphy canalla (un día hablaremos de los traumas, filias y fobias de este señor...) nos temíamos lo peor con esta temporada, hiper hypeada con miles de teasers que no nos decían absolutamente nada sobre lo que nos esperaba o, visto ahora en conjunto, nos daban muchas pistas.
Situada en los años 60 en una institución mental regida por la Iglesia pero con retazos de flashforwards al presente, que terminan explicando la conexión entre un tiempo y otro en este último episodio emitido en EEUU la semana pasada, este segunda temporada de American Horror Story ha sido sobresaliente. Y mira que era difícil, aunque en este post ya avanzamos que pintaba bien.
¿Quién sino Ryan Murphy tendría valor para mezclar monjas con locos (lo fácil) y extraterrestres, mutados, nazis, Papá Noel, Anna Frank, posesiones demoníacas y asesinos en serie.…
Situada en los años 60 en una institución mental regida por la Iglesia pero con retazos de flashforwards al presente, que terminan explicando la conexión entre un tiempo y otro en este último episodio emitido en EEUU la semana pasada, este segunda temporada de American Horror Story ha sido sobresaliente. Y mira que era difícil, aunque en este post ya avanzamos que pintaba bien.
¿Quién sino Ryan Murphy tendría valor para mezclar monjas con locos (lo fácil) y extraterrestres, mutados, nazis, Papá Noel, Anna Frank, posesiones demoníacas y asesinos en serie.…