Semana marcada por el estreno de Flash Forward en la piel de vaca macha de la mano de Cuatroº, sin lugar a dudas. Siempre he dicho que no veo ninguna serie en la tele desde hace muuuucho
tiempo (al igual que no compro un cómic en papel desde hace años, qué pasa, escúpeme), pero por un cúmulo de casualidades me encontré el pasado miércoles frente a la tele intentando no destripar a un amigo qué venía después y... oye, me quito el sombrero con la cadena rojiblanca. Puntualidad británica, un doblaje digno, apenas 2:17 minutos de publicidad (un guiño que me pareció acertadísimo) y una selección de actores para el doblaje muy buena (incluso a la hora de poner voces a los niños, lo que suele ser más difícil si quieres que estos suenen como niños de verdad y no como osos amorosos cruzados con la niña de Poltergeist). Lástima que sepamos que a partir del próximo capítulo se va a poner mucha más publicidad y que la puntualidad ya no va a estar tan bien cuidada. Eh, pero si me equivoco me volveré…
tiempo (al igual que no compro un cómic en papel desde hace años, qué pasa, escúpeme), pero por un cúmulo de casualidades me encontré el pasado miércoles frente a la tele intentando no destripar a un amigo qué venía después y... oye, me quito el sombrero con la cadena rojiblanca. Puntualidad británica, un doblaje digno, apenas 2:17 minutos de publicidad (un guiño que me pareció acertadísimo) y una selección de actores para el doblaje muy buena (incluso a la hora de poner voces a los niños, lo que suele ser más difícil si quieres que estos suenen como niños de verdad y no como osos amorosos cruzados con la niña de Poltergeist). Lástima que sepamos que a partir del próximo capítulo se va a poner mucha más publicidad y que la puntualidad ya no va a estar tan bien cuidada. Eh, pero si me equivoco me volveré…