Buceando por la red, Fido (@fidocho) se ha topado con esta cuquísima (no se me ocurra otra manera de calificarla) galería de fondos de escritorio de Calvin & Hobbes. Ya podéis tunear vuestro ordenador con el niño que tiene al mejor amigo imaginario del mundo.
No os alarméis, mariquitas que la cosa no es para tanto. Se trata de una sesión de fotos que uno de los más guapos protagonistas de True Blood, el vampiro Eric Northman ha hecho para promocionar el estreno de la sexta temporada de la serie, este mismo domingo en EEUU y menos de 24 horas después en Canal +, aquí en España.
Últimamente el blog parece más una revista de moda masculina que un blog de frikadas pero se ve que el calor nos tiene medio lelos en la redacción y los únicos cómics que cogemos son para abanicarnos...
En esta temporada esperamos que el carácter de Eric se suavice un poco aunque nos guste de cabrón ya que el protagonismo recaerá más sobre él desde que Bill terminara por beberse la sangre de la primera vampiresa Lilith y sufriera una transformación de lo más desagradable. Se acerca una guerra de la que no todo el mundo saldrá con vida...
Ayer acudimos al preestreno del capítulo piloto de "Vikingos" que organizaron los chicos de BirrasSeries (@birraseries) y por gentileza de TNT España (@canaltnt) que estrena hoy mismo la serie con un doble capítulo.
Nosotros que somos muy poco de criticar por criticar soltar spoilers gratuitamente os invitamos a verla y os damos unas pequeñas piceladas de la primera impresión (que digan lo que digan cuenta y mucho) que nos causó:
Continua la estela de series de rollo "histórico" a lo Roma, Los Tudor o Juego De Tronos
La fotografía, los escenarios, vestuarios, maquillaje y los efectos especiales están maravillosamente bien hechos
Está bien dirigida y los actores lo hacen bien.
Tiene su puntito de acción, tortas y sangre
El 'pero' reside en lo predecible de la historia y la ausencia de tensión narrativa y de un buen cliffhanger al final del capítulo que te haga morirte por saber cómo continúa. Pero te repetimos que solo hemos visto el capítulo piloto así que tenemos esperanzas de que las aventuras de estos Vikingos se vuelvan más adictivas
Una vez dicho esto vamos a lo verdaderamente interesante: la carne.
El prota se llama Ragnar y está interpretado por Travis Fimmel (@team_travis) que recordarás por campañas de publicidad como la de Calvin Klein.
Te quedabas bizco cada vez que salía en los suplementos dominicales a toda página
Pero ahora tiene unos cuantos añitos más, se ha dejado una barba la mar de sexy y ha añadido una buena cantidad de kilos de músculo a su anatomía
Y así en plan guarrote hasta te pongo más, verdad?
El edredón no va a ser el único Nórdico que querrás en tu cama
¿A que lo de que no había cliffhangers y nosequé tonterías más de antes se te han olvidado?
Pues eso.
Y ojito que su hermano en la serie interpretado por Clive Standen (@CliveStanden) también está que cruje.
Desde que nos enteramos que Henry Cavill sería Superman estamos como locos de contentos, porque nos parece un gran acierto. Siempre tendremos a Christopher Reeves en mente como el Superman de nuestra infancia, pero Cavill es desde ya el Hombre de Acero del siglo XXI. Olvidaos de Brandon Routh (y su paquete) que este Superman mola todo, con y sin barba.
DC y Warner Bros se están dejando los cuartos en promocionar las nuevas aventuras fílmicas de el último hijo de Kripton y esto no hace más que acrecentar nuestra expectación de cara al estreno a finales de junio, pero esta vez hemos querido mostraros la cara menos superhéroica del actor en una sesión del fotógrafo Mariano Vivancos para la revista In Style, donde el chico demuestra que para guapo él.
Y de postre, un poquito del making-off de la sesión. ¡A disfrutar del finde!
Hay gente a la que le gustan los perros y gente a la que le gustan los gatos, esto es así. Y aunque uno de nuestros redactores les tenga verdadero pavor, seguro que no podría resistirse a los encantos de la gatita Chi. O sí, porque en la redacción esta serie ha sido tratada de infantiloide y aburrida por algunos que no tienen alma animales y quizá no pillen las sutilezas de esta serie costumbrista japonesa. El Dulce Hogar de Chi, obra de Konami Kanatacon 9 tomos publicados en España comenzó a publicarse por Glenat y ahora EDT es la que se encarga de sacar los tomos de esta pequeña gatita que se pierde de su madre y sus hermanos y termina con la típica familia japonesa, con la típica casa japonesa moderna en la que no está permitido tener animales. Ya sabéis, los problemas de espacio y estas cosas tan raras para nosotros que tienen los japoneses. Por una parte no está permitido tenerlos en la mayoría de las casas mientras que por otra los adoran; casi los veneran como demuestran sus Neko Café(cafeterías donde puedes "alquilar" un gato para que te haga compañía; cosa que el animal pasa completamente de hacer ya que va a su bola) o las Dog Boutiques, donde uno puede comprar desde ropa (incluso las camisetas del Real Madrid y del Barça) hasta pelucas y carritos para pasear a los caninos. Mención aparte a lo mansos que suelen ser los animales en Japón y el poco miedo que le tienen a los seres humanos. Comprobado por estos ojitos con carpas (es un poco WTF, lo sé, pero se te arriman), alces, ardillas, grullas y alguno que me dejo por el camino.
¿A qué es adorable?
Volviendo a Chi, aunque el dibujo sí puede parecer infantil por sus líneas sencillas, sus formas chibi (caracterización mini del personaje), su escasez de fondos y sus colores pastel, la verdad es que es perfectamente adecuado para que lo lean desde los más pequeños de la casa hasta los adultos. Chi siempre sabe sacarte una sonrisa. Y para los amantes de los gatos es un must, ya que podamos apreciar las cosas desde el otro lado de la palestra: la del animal y como ve el mundo que le rodea. Además, los que tienen tenemos gatos nos veremos reflejados en multitud de situaciones que le ocurren a la pequeña Chi. Pero para que os hagáis una idea os dejamos con los 3 primeros episodios de la serie animada en japonés subtitulada en español. El resto de la serie está disponible en el canal de Lesly Nya al que podéis suscribiros aquí.
En la redacción estamos contando los días para reunirnos con unas pizzas y unas latas de cerveza y comentar la vuelta de la sicotrónica True Blood. No esperamos grandes tramas, solo carnaza, sexo, violencia y mucha sangre... Así de básicos somos...
Con toda la maquinaria de HBO puesta en una de las series que mejor les funciona durante la época estival, sus protagonistas también se dejan ver por los medios para promocionar la serie y promocionarse ellos, claro está.
En el FLU nunca nos ponemos de acuerdo si somos más de Jason, de Eric o de Alcide...
Pero es que Alcide es mucho Alcide... Así lo demuestra en esta sesión para el número de Julio de Men's Health UK en el que nos imaginamos qué habría pasado si Joe habría conseguido el papel de Lobezno. O de Superman. ¿No os parece que lo habría hecho fenomenal?
Aquí os dejamos las fotos para empezar bien el fin de semana.
Está claro que el verano trae muchas cosas buenas: las fiestas del Orgullo Gay, el Circuit, los chulos ligeritos de ropa enseñando el resultado de sus ciclos una vida sana y equilibrada... pero no nos engañemos: para los que, aparte de ser gays, somos frikis, el verano, además, significa que estamos jodidos.
Las series llegan a su fin y toca esperar hasta septiembre.
Cliffhanger en nuestras vidas durante tres meses.
Pues sí, salvo alguna notable excepción como True Blood, la época estival trae consigo una tremenda sequía de ficción televisiva, así que, cuando el panorama que nos espera parece ser desolador en este campo, lo mejor que podemos hacer es echar la vista atrás.
¿Cuáles han sido las series que más nos han impactado, para bien o para mal, a la comunidad LGTB- friki?
Once Upon a Time
Érase una vez... una gran expectativa.
Reconozco que tengo debilidad por esta serie. O la tenía.
Y es que cuando logras algo tan difícil como que una serie te remueva algo por dentro, te emocione y te haga recuperar la esperanza en el Amor Verdadero y en todas las cosas bonitas de esta vida, adquieres la gran responsabilidad de tener que mantener el nivel.
Claramente, la segunda temporada no lo ha conseguido. Puede que el fallo haya estado en haber resuelto la cuestión de la Maldición al final de la primera temporada, restando así algo de interés en la trama. Eso, además de la clara falta de rumbo en la que han caído los guionistas, ha hecho que OUAT pase a ser de una serie maravillosa a una entretenida, sin más.
De lo que no hay duda es que Lana Parrila es la que consigue salvar un poco la situación. Regina, esa mezcla entre mala de culebrón y diva pop nos sigue volviendo locos.
Revenge
Con el permiso de la anterior, Revenge es la serie reina de los cromas. Y un croma nunca está de más.
En esta segunda temporada nos han convertido a Nolan, el gay oficial de la serie, en un bisexual enamorado hasta las trancas de su secretaria (¡vivan los clichés!), cosa que ha quedado de lo más forzado e innecesario.
Aparte de eso, la serie comienza a delatar un exagerado estiramiento de una trama que no da para mucho más y que esperemos que llegue a su fin en la tercera temporada. No aburre en absoluto, pero es que aquí la que menos importa es Emily Thorne, porque todo el mundo tiene ya su propia venganza y hay que ponerse a la cola.
Eso sí, las escenas de diálogo entre Emily y Victoria Gayson son antológicas.
Hay quien ve incluso tensión sexual no resuelta...
The Vampire Diaries
Hace algún tiempo, Kevin Williamson expresó su deseo de introducir un personaje gay en la serie, aunque a día de hoy la homosexualidad parece estar erradicada de Mystic Falls. Podríamos entrar en el debate de si realmente es necesario que haya un representante de la comunidad LGTB en todas y cada una de las series. Cierto es que todo lo que nos haga más visibles, bienvenido sea, pero a veces parece que la inclusión de personajes gays o lesbianas sea un tributo que haya que pagar, perdiendo así la naturalidad que debería tener implícita.
En cualquier caso, lo que queda claro que en Mystic Falls todo el mundo va al gimnasio...
Trío de ases el que traemos hoy. Tres de los estrenos más esperados siguen con sus campañas de promoción con nuevos trailers.
Avengers Assemble, la nueva serie animada de Marvel Studios se estrena este domingo en EEUU en Disney XD. Están dispuestos a que nos olvidemos del buen sabor de boca que nos había dejado Earth's Mightiest Heroes, la antigua serie de los Vengadores. En esta alineación tendremos al Capitán América, Thor, Iron Man, Ojo de Halcón, La Viuda Negra, Hulk y el Halcón. Una serie al rebufo del éxito de la película Los Vengadores que todavía no tiene fecha de estreno en España, pero que seguro que cae pronto.
Lobezno Inmortal, la secuela de Lobezno nos lleva a Japón tras la pista de un Logan que ya no es invulnerable y que sigue sufriendo por la muerte de Jean Grey, por lo que situaría la acción tras X-Men III. Para saber los motivos de la pérdida de la invulnerabilidad de Hugh Jackman retomando el papel de Lobezno tendremos que esperar al 26 de Julio, cuando se estrene en los cines. Sí, vuelve a salir sin camiseta.
El Hombre de Acero, la película que esperemos que nos reconcilie a los fans con el mito de Superman. A pesar de las reticencias iniciales de elegir a Henry Cavill para el papel, cada trailer nos va sorprendiendo más. Para bien. Ojalá el guión esté a la altura. En menos de un mes, el 14 de Junio, tendremos las respuestas. Y aquí tenemos a un Superman sin camiseta y con barba. ¿Cómo te quedas?
Esta semana se cumplieron diez años de la emisión del último capítulo de una de las series más queridas de la historia de la televisión. Tal como hiciera a lo largo de sus siete temporadas con cientos de criaturas de la noche, Buffy clavó una estaca en el corazón de sus fans al poner punto y final a una serie que, para muchos (entre los que me incluyo yo) es la madre de las series actuales.
Es curioso que la génesis de Buffy the Vampire Slayer fuera esa película homónima más que olvidable en la que una adolescente descubre que tiene una fuerza y habilidades especiales para luchar contra los muertos vivientes. Todo podría haber quedado ahí si su guionista, Joss Whedon, no hubiera visto el potencial de la historia y hubiera decidido continuar la acción en una serie para la televisión.
Poco podía imaginarse entonces el éxito de crítica y público que Buffy le haría cosechar durante tantos años y que, sin duda, convirtieron a Whedon en uno de los referentes clave en el mundo del cine y la televisión.
La serie comenzó con un presupuesto irrisorio. Pese a los limitados recursos y a los mediocres (y a veces incluso avergonzantes) efectos especiales que mostraba, Whedon consiguió una audiencia excelente. A partir de la segunda temporada y ya con un presupuesto más generoso, la serie comenzó a mejorar de forma notable, sobre todo en dos aspectos: el score y las escenas de lucha que, por primera vez, eran rodadas de manera más espectacular con un equipo de dobles profesionales.
La serie ganó varios Emmys, pero el premio más importante fue una legión de fans fieles e incondicionales que la han convertido en mítica.
Pero, ¿cuál fue el secreto de su éxito?
Por una parte, Buffy the Vampire Slayer no se puede catalogar dentro de un género concreto. No encaja del todo en el género del Terror, pese a que juega magistralmente con los elementos de dicho género. Tampoco se podría decir que es un Drama ni una Comedia. En un mismo capítulo, el tono podía cambiar de registro de manera brusca y, a la vez, deliciosamente orquestado. Se podría decir que la serie carecía de pretensiones. Tanto es así, que la autoparodia era una constante, quitándole así cualquier rastro de grandilocuencia artificial y ganando en frescura.
La complejidad y profundidad de los personajes era tal que el espectador empatizaba si no con todos, con casi todos ellos, de manera que se podía sentir identificado con una parte de cada uno de ellos. Los diálogos eran inteligentes, plagados de juegos de palabras y referencias a la cultura pop.
La serie es una alegoría del paso entre la adolescencia y la edad adulta. Tanto es así, que Buffy comienza la serie siendo una adolescente despreocupada y el espectador se convierte en testigo de su evolución como mujer. La ciencia ficción, como en otros muchos casos, es aquí una metáfora que habla de los miedos y los monstruos a los que nos enfrentamos en nuestro camino hacia la edad adulta. Por ejemplo, la pérdida de la virginidad de la protagonista con Angel, su gran amor, le trajo las consecuencias verdaderamente dramáticas que todos conocemos y que parecía esconder algún tipo de moralina sobre la necesidad de no actuar sin pensar en las consecuencias. El camino del héroe discurre paralelo a su transformación en una mujer con responsabilidades, llegando a tener que asumir el papel de madre cuando Joyce fallece en uno de los capítulos más dramáticos de la historia de la televisión.
Por supuesto, mención especial merecen esos giros de guión inesperados y la maestría a la hora de dosificar la información para crear un golpe de efecto que dejaba al espectador sin palabras, recursos que han heredado las series de la actualidad.
En nuestro país, Buffy sufrió un maltrato bastante indigno. Se emitía en Canal + en abierto, pero solo durante las vacaciones de Navidad, Semana Santa y en algún mes de verano, siendo indiferente para los programadores dejar una temporada a medias. Y eso, para un fan que vivía la serie intensamente y sin la posibilidad de bajarse más capítulos por internet era todo un calvario.
Aun así, es indescriptible el vacío que sentimos millones de fans cuando vimos el último capítulo. No porque fuera un mal episodio o porque no se hubieran cumplido nuestras expectativas. De hecho, estoy convencido de que no habría sido posible cerrar una serie así dejando un buen sabor de boca.
Supongo que es el mismo vacío que sientes cuando un amigo se va. Le ves alejarse y sabes que comienza otra etapa en su vida, pero eso no significa que no vayas a sentirte condenadamente triste.
Las series americanas ya están desplegando la artillería pesada del marketing de cara a la temporada que viene y tras el moderado éxito de Once Upon A Time, pronto profundizaremos en el mundo de Alicia en el País de las Maravillas con Once Upon A Time In Wonderland.
El spin-off de la serie no será el único que veremos a partir de setiembre ya que las Pequeñas Mentirosas (Pretty Little Liars) y las Crónicas Vampíricas (The Vampire Diaries) también tendrán sus series derivadas aprovechando el tirón que generan entre los adolescentes. En el caso de Once Upon A Time sabemos que a ABC, canal perteneciente a Disney le interesa tenerla en antena ya que es una serie para toda la familia en la que se explota a los personajes de los cuentos clásicos (muchos de ellos ya utilizados en las películas animadas de Disney) actualizándolos a nuestros días, porque de repente nos encontramos que han sido todos transportados a nuestro mundo y no recuerdan quiénes son. La temporada pasada se convirtió en un guilty pleasure sobre todo por los modelitos de Lana Parrilla, la malvada bruja de Blancanieves, pero en esta segunda temporada la serie se ha convertido en un guirigay digno de True Blood.
Lana Parrilla, como a mí me gusta
En la nueva serie veremos las consecuencias de la estancia de Alicia en el País de las Maravillas ya que nadie cree en sus conejos blancos, sus gatos invisibles y sus orugas fumadoras. La tildan de loca hasta que de repente, lo que parecía fantasía se torna en realidad.
Aquí tenéis el trailer, con la malvada Reina De Corazones, que esperamos que sea tan bitch o más que nuestra querida/odiada Regina.
Tras el éxito de Los Vengadores y en una maniobra muy inteligente para expandir el Universo Marvel en su versión de carne y hueso, Joss Whedon vuelve a la televisión con la serie de los Agentes de S.H.I.E.L.D. que se estrenará en EEUU la próxima temporada en el canal ABC.
En ella, tendremos de vuelta al agente Phil Coulson liderando a un equipo de agentes de dicha organización que estarán dispuestos a todos para proteger a los humanos de las amenazas extra-humanas. Para ello contará con la ayuda de la agente Jemma Simmons, especialista en ciencias humanas y extraterrestres, Leo Fitz, genio armamentístico, la piloto Melinda May, el agente Grant Ward, típico outsider a lo Lobezno y Skye, la loca de los ordenadores.
Aunque ninguno de los integrantes del reparto ha confirmado su presencia o aparición en la serie (y mucho más desde que están renegociando sus contratos por la diferencia de caché que tienen con Robert Downey Jr.) se espera que algún superhéroe del Universo Marvel menos conocido sí se deje caer y sería un buen campo de pruebas para ver qué personajes pueden funcionar mejor en su versión Real Action.
Aquí os dejamos el trailer de casi tres minutos de la serie. Los fans de Fringe estamos deseosos de ver qué nos depara Whedon esta vez. Esperamos vuestros comentarios al respecto. Y si os gusta, ya sabéis que podéis compartirlo en redes sociales.
IRON MAN 3 ha sido el mejor estreno de cine en lo que llevamos de años. Y estamos en Abril Mayo, o sea que mal, muy mal. No por las hazañas de Tony Stark, sinó por los resultados de taquilla generales, y por la tendencia a la baja de asistencia en salas de cine. No es una cuestión de crisis económica, que contribuye a la asistencia de más público a salas cuando ir al cine es quizás la opción de ocio más barata de las que la agenda ofrece. Y por supuesto, no es debido a la (mal)llamada piratería que, para matizar, no es ilegal si no hay ley que la penalice y, es más, si la misma no es tal ya que hablamos del peer-to-peer, que no deja de ser un acto de compartir.
Con eso, el que escribe estas líneas, NO se está posicionando a favor de:
"cultura gratis a cualquier precio" (por paradójica que sea la frase)
Se trata de NUEVOS HÁBITOS de consumo que, a su vez, actuarán y ya actúan como catalizadores de modificación de nuevos modelos de negocio, exhibición, distribución, y producción. Lo del negocio es bastante claro, pero si los 6 titanes (Warner, Disney, Sony, Fox, Universal, Columbia y Paramount) no dan su brazo a torcer, poco se va a hacer, y por lo pronto, parece que no va a ser así y su sombra es demasiado extensa como para que las indepenientes puedan hacer maniobras de riesgo exitosas.
La irrupción de la digitalización ha hecho que la rentabilidad de las productoras crezca en detrimento de las salas de cine, que contrato mediante, se ven sometidas a cláusulas que rozan lo surrealista pero que no nos vamos a extender porque es bastante complejo. No obstante, lo que es cierto, es que las salas de cine deberían mimar a su público potencial, y buscar una fidelización ofreciendo un trato especial para que las propias salas no sean meros escaparates de pelis. "Haz sentir especial a tu espectador con nuevas propuestas" debería ser un dogma.
Aprovecho este momento de catarsis para decir:
3D is a Dying Process
La exhibición y la distribución son como dos hermanas adolescentes, que se llevan a matar, pero se aman, y parecen enemigas, pero juegan juntas. En el plan de explotación de un film, son cosas que se estudian, y salvo en las majors, que su fórmula es puro sota-caballo-rey, la vida útil de un film, dependerá de cómo se mueva en sus distintas ventanas de explotación (Cine, TV, Home Video...), pero para eso, hay que educar a una sociedad que bien podríamos denominar de analfabeta por esos lodos, ya que España es un país "viejo" que no sabe lo que es el Video On Demand porque no se le ha publicitado como es debido, eso es, fuera de la endogamia del sector. Que mucha gente se ha quedado en el DVD como último avance tecnológico (gracias por la info).
Pero vayamos al tajo: LA PRODUCCIÓN. Básicamente, producir es gestionar, calcular, y optimizar lo que tienes para lograr el éxito de un... producto. Llámalo peli, en este caso. Producir NO es poner la pasta. Es lograr la pasta, administrarla e invertirla en combinacón con tiempo, con el fin de crear algo que a la vez sea rentable ASAP pero también durante bastante tiempo. El tema es que la crisis lo agita todo. Y en el sector audiovisual hay dos crisis: la económica y la tecnológica. ¿Tecnológica? Pues sí. La digitalización es buena para algunos, mala para otros, y ahora mismo, la tecnología va demasiado rápida para poder adaptarse y rentabilizar las inversiones. No obstante, en USA, el cine es la 2ª industria que más dinero genera junto con la armamentística, y su modelo (ejemplar) de producción sigue siendo un referente. No obstante, ellos, como toda empres, se acoge a este economic-mayhem para ajustar MUCHO su budget anual. Por eso, los proyectos ahora se los miran más que nunca. Con lupa (por eso "Jack Carter" les fue tan bien... ejem).
Cojamos el delorean y viajemos a 2007. Finaliza, tras 3 años de éxitos de crítica y público, la serie "Veronica Mars" (un #must). Los fans se quedan sin una cuarta temporada (que tuvo teaser) que pedía a gritos ser realizada. Era una sensación generalizada, no solamente del fandom. Rob Thomas, productor y creador de la serie, así lo manifestaba por aquella época. Durante estos casi 7 años, las fanpages han seguido existiendo agonizantes, y muchos e infinitos rumores acerca de una posible peli basada en la serie se han ido gestando de forma continuada, pero solo rumorología, algo de lo que los fans podrían nutrirse vista la cantidad de proteína hype que contiene.
Pero entonces llegó la crisis, y los reajustes de las majors, y Rob Thomas seguía con el antojo de hacer su "Veronica Mars: The Movie", y el studio, que no lo veía claro (normalmente se toma un tope de 5 años atrás como referente para estudiar la viabilidad de un proyecto, VM llevaba 6 años muerta y enterrada y no parecía que fuera a resucitar, a menos que a modo zombi y mal), por lo que le dijeron a Rob: "chato, haz una campaña de crowdfunding y si recaudas la pasta necesaria, damos luz verde al proyecto"[¿Crowdfunding? Yes. El crowdfunding es una estrategia de producción basada en el micromecenazgo en la que un productor, realizador, o wannabe de turno, pide dinero a la gente, convirtiendo a los que ponen la voluntad (tipo Domund) en productores de la peli].
El tema es que Rob aceptó las condiciones, lanzó su crowdfunding vía la plataforma Kickstarter pidiendo 2 millones de dólares y en apenas unas horas recaudó casi el triple, lo que te da (casi) 6 millones de calderilla. Luz verde.
Vale ¿y entonces qué? Entonces el proyecto se hace. Pero es solamente el principio. Hay muchos proyectos de crowdfunding abiertos alrededor del mundo, pero sin duda, el caso el efecto de Veronica Mars es estratosférico, con 91.500 fans metiendo su semanada, y batiendo récords de recaudación en poco tiempo, algo que abre la puerta a nuevos proyectos dirigidos a los habituales de la San Diego Comic-Con. Así pues, Joss Whedon ya ha dejado caer un posible comeback de "Firefly" (aunque yo quiero la peli de "Santa Buffy") visto el potencial del asunto.
La peli de VM está ahí, pero la cosa viene de lejos, porque otro de los GRANDES PROYECTOS cosechados vía crowdfunding, es la adaptación a la gran pantalla de el comic "El Bruto", con David Fincher detrás del mismo. La campaña es un cachondeo y define perfectamente lo que es un plan de marketing aplicado a la producción cinematográfica.
La verdad es que vistos los nuevos hábitos de consumo, la audiencia
multipantalla, la Generación Y (la digital), el crowdfunding como
garantía de economizar producciones y de petar la taquilla, y la
creciente influencia de V.O.D. en terreno USA/CAN, parece que esa es la
senda a seguir y mejorar.
La noticia lleva ya varios meses sacudiendo los corazones de los fans más acérrimos. Todo comenzó como
Pupilas Dilatadas
un rumor y, poco a poco, la Toei Animation fue dando información a cuentagotas.
Sailor Moon, uno de los animes que han marcado la juventud de toda una generación, vuelve. Al principio se especulaba sobre si iba a ser una nueva saga, pero definitivamente se trata de un remake que va a seguir con mayor fidelidad el manga original de Naoko Takeuchi. En principio esto es una buena noticia. El manga presentaba una trama más compleja e incluso más cruda que esa sucesión de episodios repetitivos (aunque maravillosos) en los que el argumento avanzaba lentamente. Eso sí, permitiendo perfilar una personalidad más profunda en cada uno de los personajes.
No hay que olvidar que Sailor Moon (tanto el manga como el anime) muestra sin ningún pudor la riqueza de la diversidad sexual que rodea nuestra realidad de una manera natural y sin caer en artificios ni situaciones forzadas: gays, lesbianas e incluso referencias a la transexualidad con los Three Lights (tres chicos que se transformaban en chicas) salpicaban el cándido paisaje romántico en el que se desarrollaba la historia de amor entre Usagi y Mamoru (o Bunny y Armando, nombres que adoptaron en nuestro país cuando estaba de moda occidentalizar los nombres nipones).
El estreno iba a ser a principios de mayo, pero parece que se pospone al verano.
Esperamos con ansia oir a Usagi gritar aquello de "Prístina Luna, dame el poder", aunque servidor piensa verlo en el siempre cuidado doblaje japonés. Mientras llega ese momento, disfrutad de este pequeño vídeo que se ha filtrado.
Empezar la semana con un trailer de True Blood siempre anima a cualquiera. Porque hace tiempo que ya le permitimos absolutamente todo a la serie, que no es más que desvarío y entretenimiento puro. Lo que nos ofende cuando pasa con Glee(tramas sin concluir, personajes que van y vienen y sin estar bien definidos,etc...), nos divierte con True Blood.
Ya no tenemos muy claro de qué va la trama más allá del puro folletín (en todos los sentidos) y la sangre salpicando cada dos planos porque Bon Temps se ha convertido en el sitio donde se encuentran todo tipo de seres: brujos, telépatas, hombres lobo, vampiros, metamorfos, espíritus del bosque, hadas... Y a nadie parece ya extrañarle nada. Quizá los que más molestos estén sean los miembros de la secta religiosa fundamentalista que quiere acabar con los vampiros y que parece que volverán a tener protagonismo en este sexta temporada que se estrenará el 16 de Junio en HBO, en EEUU.
Y nosotros aquí estaremos para comentarlo. Mientras, un aperitivo:
Otra precuela / reboot, qué pereza. Otra serie de misterio, qué pereza. A pesar de estas premisas Bates Motel no es una mala serie, solo le falla algo: el nombre. Destruir de esta manera la mitología creada por el maestro Hitchcock no solo nos parece un sacrilegio sino que además, nos está costando entrar en las motivaciones de los personajes, sabiendo en qué terminará todo... Porque seamos honestos, si Bates Motel se llamara Johns Hotel triunfaría mucho más, pero creemos que muchos de los potenciales espectadores superado el morbo inicial sienten más rechazo que empatía hacia la producción del canal AE.
Así que aquí estamos, en plena era de los Iphones y las reservas hoteleras por Internet tras la ¿misteriosa? muerte del padre de Norman, con él y su madre, Norma, empezando una nueva vida en el motel comprado en subasta pública en un pueblo que esconde más secretos que Twin Peaks. Porque Bates Motel bebe de muchas fuentes, no solo de Psicosis, y lo hace de manera bastante descarada.
Toda esa modernidad contrasta con lo que rodea a los dos protagonistas, siempre vestidos como si estuvieran en la película original, interpretados (de manera magistral) por Vera Farmiga y Freddie Highmore, ya un poco más crecidito desde Charlie y la Fábrica de Chocolate, que borda al adolescente problemático que acabará convertido en un psicópata travesti amante de la taxidermia. Y de su madre... Porque la relación entre ellos es de lo más retorcida que puede haber e incluso la aparición de Dylan, el hermanastro de Norman, parece que les de más pie a demostrar su amor el uno por el otro.
Ese modo que tiene Norman de dirigirse a su madre (la llama "madre"), esa obsesión por protegerla y esas visiones que tiene de ella cuando se la imagina con otro hombre (como es el caso de Shelby, el policía) van muy en sintonía con los consejos sobre chicas y sexo que Norma le da a su hijo para poder tenerle más cerca e impedirle que vea a Bradley (la chica guapa del instituto).
Amor de madre.
Porque además de la trama de misterio, con asesinatos, violaciones, prisioneros, accidentes y gente rara en general, tenemos la trama adolescente: la adaptación a la ciudad nueva, el despertar sexual y el estado de "no soy un niño, pero tampoco un adulto" que a veces nos acerca a productos de The CW más que a una serie con un target bien diferente, aunque con el paso de los episodios la cosa se torna menos sonrojante.
La serie podría haber terminado tras el sexto episodio que cerraba casi todas las tramas abiertas, pero con el séptimo emitido esta misma semana, vuelven a abrir unos cuantos frentes más que nos hacen esperar expectantes el final de la temporada a falta de tres episodios. Los datos de audiencia en EEUU son discretos aunque haya sido el mejor estreno del canal y ya se ha anunciado que habrá segunda temporada. En España, no tenemos constancia de que ningún canal se haya pronunciado sobre la adquisición de los derechos de emisión aunque nos pega mucho en Cuatroº.
Si no sois demasiado quisquillosos con las revisiones de Hitchcock (sí, Gus Van Sant, te miro a ti), echadle un ojo a la serie, porque da cierto morbo por ver quién está más loco: si Norman o Norma y quién perderá los papeles antes en todas las rocambolescas situaciones en las que se ven envueltos.
Todo está listo para el estreno más esperado de este verano: Pacific Rim va a reventar la taquilla, de eso estamos seguros en la redacción. Y es que la nueva película de Guillermo del Toro (mientras estamos a la espera de lo que puede ofrecernos con su visión de la Justice League Dark o su adaptación para HBO del manga Monster) promete ser el típico divertimento palomitero para pasar la tarde al fresco cuando las temperaturas sean insoportables en la calle.
Lo tiene todo: robots gigantes, aliens con ganas de destruir la tierra, batallas a nivel Mazinger Z, ciudades arrasadas y protagonistas apetecibles. Pero ¿y la historia? ¿Realmente importa? Porque nos da que tampoco hay mucho más allá de las tollinas entre los robots y los misteriosos intraterrestres (sí, aparecen del fondo del mar) que quieren destruirlo todo a su paso. Ojalá nos equivoquemos. O no, que a veces viene bien desconectar con algo de lo más intranscendente.
Así que sin más, aquí tenéis el trailer. Esperamos vuestras reacciones en los comentarios.