16 marzo 2015

Powers, o el imperdonable pecado de ser mediocre



Tal vez el problema de Powers es que no es mala del todo. Puede que eso sea lo que más me cabrea. Si hubiese sido uno de esos grandes fiascazos (¿Alguien se acuerda de la serie de Blade?) sería más fácil de digerir. Pero... El caso es que los cabrones lo intentan. De verdad quieren hacer una serie de éxito. Y les sale una de 5.

Antes que nada, la verdad por delante: Soy un gran fan de powers. Cuando me mudé a Madrid, mi compañero de piso tenía una gran colección de comics y de vez en cuando leía alguno de los múltiples número que habitaban en las estanterías. Y en las mesas. Y en el suelo.

Así que un día, posiblemente camino del baño, cogí uno de los número de powers que encontré de camino. Y no lo solté hasta terminarlo. Y busqué otro, y otro. Y hasta hoy.


Powers era novela negra, superheroes, acción, personajes con personalidades definidas que cambian con el tiempo, diálogos brillantes (cosa que en Bendis me sorprende. Mucho). Con todo eso, podrían haber titulado el primer número "Para Mel, con cariño, Brian y Michael."

Estaba bastante seguro de que la serie no me iba a gustar. Tenía que llegar bastante alto para acercarse a la obra original. Así que estaba preparado odiarla con todos los fueros de mi ser. Con saña. Así que me pongo el piloto, con el colmillo goteando. Y...

Es normalita.

Ya está. Solo eso. Normalita. No hay nada nuevo bajo el sol, pero tampoco nada que chirríe. Serie de polis con elementos superheroicos. Poco más.

Decía Punset que lo opuesto al amor no es el odio, sino la indiferencia. Ya te digo.

La historia es correcta, pero previsible. Dejan unas cuantas cosas en el aire para ir resolviendo la temporada. Los protagonistas tienen rasgos de personalidad definidos, pero hemos visto esos mismos personajes mil veces. Los antagonistas no son villanos de opereta, sino que tienen su propia moralidad. Pero tampoco resultan especialmente atrayentes. Y el caso en el que trabajan no llega a importarnos porque en pocas escenas nos señalan la importancia de la víctima. 


Pero se deja ver, si no hay más que ver. Típica serie que tienes pero no llevas religiosamente al día.

Comenté la serie con mi ex compañero de piso y me comentó - "De verdad creo que si no se llamase Powers, me gustaría esta serie." Y tiene bastante razón. No es mala, pero... no es Powers. Empecemos con el casting. ¿Que queréis una Deena Pilgrim negra porque el comic original es un poco blanqueado, todo? Por mi vale. Pero ¿podéis buscaros una actriz que no parezca que se está muriendo de miedo en cada escena? Deena era, ante todo, una bruta de mucho cuidado. Impulsiva, violenta y ante todo valiente. Pero Susan Heyward parece que le tiene miedo hasta a su sombra. Eso hace que en la única escena que realmente es temperamental solo parezca... Idiota.

Aunque si lo comparas con el error de casting de Walker, palidece. ¿Pero... Como... Por qué? ¿Alguien en el maldito universo podría pensar que Sharlto Copley era un superheroe? ¿Saben ustedes lo terriblemente ridículo que va a estar el pobre cuando tenga que hacer de super en la inevitable escena de Flashback?

Ambos personajes han cambiado. Deena ya no es la mujer impulsiva casi hasta el suicidio, sino que es una novata insegura que no sabe donde se ha metido. Y Walker ya no es el hombre callado y eficiente que llegado el momento pone los puntos sobre las íes. Ahora es un capullo dolorido porque ya no puede volar. Y ya. Ver la relación de ambos pasar de desconfianza a una fuerte amistad en los comics fue un proceso de años, doloroso para ambos pero maravilloso para el lector. Verlo en la serie creo que me hará gritarle "mataos de una vez" a la pantalla varias veces.

El look también es diferente. Se dejan atrás los oscuros escenarios del comic, para pasar al soleado Los Angeles. ¡Ey! ¡En el comic hablan mucho de los héroes como celebridades! ¡Eso tiene que ser Los Angeles! Pero amijos, para hacer Noir uno de los requisitos es la iluminación baja en vez de un sol de justicia. Que a lo mejor me equivoco. Pero el género se llama Noir. Por algo será.

Pero lo peor es el potencial tirado a la basura. Los elementos están ahí, te los presentan pero cogen justo los que ya has consumido mil veces antes. Los superhéroes son como los famosos. Ponemos un anuncio de uno vendiendo un coche... y nos olvidamos. Walker tiene un misterioso pasado... que te destripan en los primero 7 minutos de la serie. Olympia se supone que es un legendario héroe, pero ni una reacción en la prensa, en la gente por su pérdida. Es como si hubiesen asesinado a un ex compañero de trabajo. Pero nos centramos en que a Walker le da penica haber perdido sus poderes (historia explotada hasta la saciedad) y en la pobre Calista que se siente perdida (ni te cuento), y era bastante menos ostiable en el comic. Y eso es decir.

He leído a varias personas sorprendidas de que la historia se desviase tanto del comic, estando Bendis tan cerca del proyecto. Personalmente no creo que fuese un error, sino totalmente premeditado. ¿Queréis saber lo que querían hacer, con tanto cambio aparentemente aleatorio del material original?

Querían marcarse un Dexter. Crear una obra que difería de la original tomando ciertos elementos en común.

El problema es que Dexter era mucho mejor que los libros. Y Powers es mucho peor que los comics.

3 comentarios:

Mugen dijo...

Pues me obliga usted a mirarme los cómics, que si llaman la atención aun cuando uno tiene ganas de ir al baño como para pararse a cogerlo tienen que estar bien.

Arion dijo...

Una lástima que Powers no haya tenido tan buen nivel. Y buena observación sobre Dexter, la serie era magnífica.

Por cierto, leí tu post sobre The Courtyard de Alan Moore, y me pareció muy bueno. Justo ahora acabo de escribir sobre la obra de Moore en mi blog, así que te invito a que lo visites:

www.artbyarion.blogspot.com

Me encantaría que te sumes como seguidor a mi blog, y por supuesto, yo haré lo mismo. Y si además puedes dejarme algún comentario, te lo agradecería bastante.

Mel García dijo...

Me temo que el artículo de The Courtyard no es mío, sino de Peibols, otro de los que de vez en cuando nos pasamos por aquí a escribir :-)

Pero le echaré un vistazo a tu artículo, Moore siempre será un personaje fascinante. Tanto por lo bien que escribe como por lo chiflado que está ;-)

¡Un saludo!