30 enero 2013

American Horror Story "Asylum" ¿Un buen final?





Tras un final un poco decepcionante de la primera temporada de American Horror Story, en el que ganaba el Ryan Murphy políticamente correcto y Disney sobre el Ryan Murphy canalla (un día hablaremos de los traumas, filias y fobias de este señor...) nos temíamos lo peor con esta temporada, hiper hypeada con miles de teasers que no nos decían absolutamente nada sobre lo que nos esperaba o, visto ahora en conjunto, nos daban muchas pistas.

Situada en los años 60 en una institución mental regida por la Iglesia pero con retazos de flashforwards al presente, que terminan explicando la conexión entre un tiempo y otro en este último episodio emitido en EEUU la semana pasada, este segunda temporada de American Horror Story ha sido sobresaliente. Y mira que era difícil, aunque en este post ya avanzamos que pintaba bien. 

¿Quién sino Ryan Murphy tendría valor para mezclar monjas con locos (lo fácil) y extraterrestres, mutados, nazis, Papá Noel, Anna Frank, posesiones demoníacas y asesinos en serie...? Y a pesar del batiburrillo que podría parecer, el experimento se ha saldado de manera bastante satisfactoria, aunque alguna de las tramas podría haber dado más de sí (el final de Sister Jude, por ejemplo).



Pero, aparte de las atrocidades cometidas en el sanatorio de Briarcliff cuando la gente creía que ser homosexual o tener pulsiones sexuales fuera de la media era una enfermedad, AHS Asylum va sobre la historia de un hijo, que no ha conocido el amor de sus padres y lo busca a cualquier precio. Va sobre una madre que nunca ha querido serlo pero que tampoco puede renunciar a negarle una vida a su hijo, sea como sea. Nos explica la redención de una persona que pasa por muchos estados y mucho sufrimiento para defender su idea del bien. Y va también sobre la ambición, el poder y lo que corrompen. 

Una vez más, Jessica Lange nos deja con la boca abierta cada vez que sale en pantalla con una Judy/Sister Jude que consigue que la odiemos y amemos a ratos o a la vez y que, a pesar de lo que se comentaba, consigue que no nos acordemos de Constance (su personaje en la primera temporada) ni por un segundo. Desde mi punto de vista, Sarah Paulson, interpretando a la periodista Lana Winters; Lily Rabe en el papel de Mary Eunice  (tengo debilidad por su cambio a lo largo de la temporada) y Evan Peters como Kit también lo bordan. Porque Zachary Quinto de malo (ya sea en Heroes, Star Trek o mariquita mala en la primera temporada de esta serie) ya lo tenemos más que visto.

La fotografía de la serie y el ambiente tan opresivo que consigue crear hace que realmente cada episodio te deje mal cuerpo.


Pero si hay algo que obsesiona en esta temporada es la música (también hemos de hablar un día sobre Ryan Murphy y la música) ya sea por el runrún contínuo de Dominique, nique, nique, como por la soberbia actuación de Jessica Lange.


12 horas de Dominique, nique, nique en repeat. ¡Ponla en tus afters para terminar saliendo en las noticias de la tele!


The Name Game. Si pinchas esto en tus fiestas seguro que la cosa no termina como la Matanza de Texas.

Un último apunte sobre el asesino en serie de esta temporada: Bloody Face. ¿Creéis que están totalmente justificadas sus acciones? Es decir, no dudo que Dylan McDermott lo haya hecho lo mejor posible, pero en mi caso no he empatizado tanto con el personaje como en el caso de Rubber Face en la primera temporada.



Esperamos vuestras opiniones en los comentarios.








4 comentarios:

Lleonard Pler dijo...

No ha sido un buen final porque eso de que esta temporada iba de un hijo y una madre lo han empezado a tratar demasiado tarde.

Al principio metieron en la batidora mil tramas, una locura que se les fue de las manos hasta que decidieron cortar por lo sano, poner orden y ver qué contaban.

Es una temporada llena de buenísimas ideas, buenísimos personajes y grandes momentazos pero que necesitaría una reescritura urgente, que alguien le diera una nueva estructura.

Altibajos de ritmo, capítulos en los que no pasaba nada seguidos de capítulos donde se quitaban misterios de encima y condensaban demasiada información.

Si ésta era la historia que querían contar ¿por qué Lana no tuvo protagonismo hasta la segunda mitad de la temporada?

Una buena historia depende en gran parte de la forma en que la muestres, y esta vez no han sabido hacerlo, les ha podido el afán de rizar el rizo.

Anónimo dijo...

A mi esta temporada me ha decepcionado muchísimo. Han querido meter demasiadas tramas que luego carecían de conexión alguna. Para cuando llegó el final, me importaba bastante poco el desenlace. La historia de Sister Mary... por favor que decepción de desenlace.
La primera temporada le da mil vueltas a esta

Tony Tornado dijo...

Lo de que la primera le da mil vueltas a esta, no sé no sé...

Pero está claro que Murphy tiene un problema con los finales y que se hace la picha un lío con demasiadas cosas (esto no es solo patente en esta serie) y al final el resultado termina por adolecer de falta de empaque.

Y os dejo, que tras esta frase tan pedante, me voy a una tertulia literaria al Café Gijón.

ASOCIACIÓN ICM ESPAÑA dijo...
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