27 abril 2011

Al bosque irá tu madre, guapa.

La cantera de artistas y autores de cómic más fresca, original y talentosa del mundo, está en España. Así de rotundo te lo digo, con dos tacones. Lo digo yo, lo demuestra un público fiel, y lo piensa la organización d' Angoulême (los DIOR del 9º Arte), que van a dedicarnos el próximo Festival International de la Bande Dessinée.

 Pequeñas o minúsculas editoriales que miman el producto, porque saben que es como el jabugo, o como un buen Rioja. Autores que cocinan obras anualmente para gente con paladar fino y olfato más que entrenado para detectar lo que realmente es bueno. Obras que se convierten en charlas entre frikis y que funcionan sin más promoción que el boca a boca. Cómics de toda clase, género y estilo que se convierten en lecturas obligadas, se agotan y requieren múltiples ediciones. Arte, con todas sus letras y consecuencias, al fin y al cabo.

Hace apenas 3 semanas, que se celebró el Saló del Còmic de Barcelona 2011. Una edición donde los protagonistas fueron LOS TITANES nominados, la nueva y esperadísima obra de David Rubín, la temática zombi, y los invitados VIP de la talla de Robert Kirman, Garth Ennis, y Azzarello por mencionar algunos... y entre ellos, otra vez sin apenas bombo y platillo, tal y como ocurría hace un año con "El Velo" (una joyita de fantasmas, de esas con mal rollito del chungo), El Torres y Gabriel Hernández, nos la volvían a colar, por sorpresa y como nos gusta: con otra de miedo, titulada "El Bosque de los Suicidas".

Torres + Hernández suman uno de los tándems creativos más en forma del panorama actual ofreciendo un género que no abunda, el del terror en estado puro, sutil y elegante. Y sería redundante,  y de mala educación, repetir lo que dicen  a este y otro lado del charco. Y creedme, cuesta controlarse cuando te declaras fan total de su obra.
Cuesta no decir lo maravillosa que es, el mal rollo que te causa, la maestría de Gabriel Hernández por crear atmósferas asfixiantes, y el arte de El Torres por mantenerte tenso de la primera a la última viñeta. Tampoco diré que el bosque existe realmente y que puedes ver fotos en Google, y que el terror japonés es un claro referente, y que incluso mencionan a Sadako. No diré nada de eso. Lo dicho, paso de repetir lo que dicen todas partes, en todos los medios, en todos los blogs nacionales e internacionales.
Prefiero quedarme con un dato: agotaron existencias.